Blog · Opinión Publicado: 3 · Sep · 2026 Por Pablo Payán Flores Lectura: 4 min

¿Qué significa ser abogado cuando todos tienen acceso a inteligencia artificial?

Síntesis: Tener acceso a información jurídica fue parte del valor de ser abogado; la inteligencia artificial está reduciendo esa distancia. Según el Future of Professionals Report 2026 de Thomson Reuters, 77% de los clientes considera muy importante recibir mejoras de calidad habilitadas por IA y 71% de los abogados in-house espera que las firmas cambien su modelo comercial. El valor que queda no es producir una respuesta, sino saber cuál respuesta importa para un cliente concreto.

Durante mucho tiempo, tener acceso a información jurídica fue parte del valor de ser abogado.

Encontrar un criterio, conocer una disposición, identificar un riesgo o construir una primera respuesta requería conocimiento, experiencia y, muchas veces, acceso a herramientas que no estaban al alcance de cualquiera.

La inteligencia artificial está reduciendo esa distancia.

Hoy, una empresa puede resumir un contrato en segundos. Un cliente puede obtener una explicación inicial sobre un problema jurídico. Un equipo interno puede procesar documentos que antes necesariamente habría enviado a un despacho.

Eso no convierte a todos en abogados, pero sí cambia lo que esperan de uno.

Lo que el cliente espera notar

El Future of Professionals Report 2026 de Thomson Reuters muestra que 77% de los clientes considera muy importante o esencial recibir mejoras en calidad habilitadas por inteligencia artificial de las firmas con las que trabaja. Sin embargo, apenas una fracción considera que la mayoría de sus proveedores está entregando actualmente ese valor.[1]

La expectativa ya no parece ser simplemente que el abogado tenga acceso a tecnología, sino que el cliente espera notar una diferencia, como puede ser:

Y ese cambio puede modificar profundamente lo que entendemos por valor jurídico.

Si una herramienta puede encontrar información, resumir documentos o producir un primer análisis, cobrar únicamente por haber realizado esas tareas se vuelve cada vez más difícil de justificar.

Thomson Reuters encontró también que 71% de los profesionales jurídicos in-house espera que las firmas externas modifiquen sus modelos comerciales conforme aumente el uso de inteligencia artificial.[2]

Es una señal importante: la tecnología no solamente está cambiando cómo trabajan los abogados, está cambiando lo que los clientes consideran que vale la pena pagar, y eso obliga a distinguir entre información y asesoría.

Información no es lo mismo que asesoría

Un cliente puede llegar con más información que antes. Puede haber consultado herramientas, leído documentos y construido una primera interpretación del problema. Pero tener más información no significa necesariamente saber qué decisión tomar; ahí aparece una diferencia fundamental.

El valor de un abogado no está únicamente en producir una respuesta jurídica. Está en entender qué significa esa respuesta para una persona o una empresa concreta, en identificar qué riesgo merece atención y cuál no, en reconocer cuándo una solución jurídicamente posible es comercialmente absurda, en explicar incertidumbre, en entender qué está dispuesto a arriesgar un cliente, en construir una estrategia cuando no existe una respuesta evidente.

Conforme la tecnología aumenta el acceso a información, esas capacidades pueden volverse más visibles.

El mercado ya lo está exigiendo

De hecho, el propio mercado jurídico empieza a reflejar esa expectativa. En 2026, 32% de los profesionales jurídicos in-house encuestados por Thomson Reuters señaló que ya estaba reconsiderando, o que reconsideraría durante los siguientes doce meses, su relación con firmas incapaces de demostrar valor claro habilitado por inteligencia artificial.[3]

No están diciendo necesariamente que quieren menos abogados. Están diciendo que esperan más de ellos.

Tal vez por eso el futuro de la profesión no dependa de competir contra una máquina para ver quién puede producir más información; esa competencia probablemente tenga poco sentido. El verdadero reto será demostrar qué puede aportar un abogado después de que la información dejó de ser escasa.

Cuando todos tengan acceso a inteligencia artificial, una respuesta será cada vez más fácil de obtener.

Saber cuál respuesta importa seguirá siendo otra cosa.

Pablo Payán Flores escribe para el blog de IUDEX, la IA legal especializada en derecho mexicano. Contacto: pablopayan@iudex.mx.

Fuentes

  1. Thomson Reuters Institute, Future of Professionals Report 2026: Actionable Insights for Law Firm Leaders, 2026. Las tres cifras citadas (77%, 71% y 32%) provienen de este informe. Disponible en: www.thomsonreuters.com